lunes, 9 de enero de 2012

ADELFAL DE CUADROS

 Tenía ganas de dedicar un reportaje exclusivamente al Adelfal de Cuadros. El mero hecho de ser un lugar de esparcimiento, relax para las gentes de esta zona de Sierra Mágina y como no, también de culto, por situarse allí, la ermita de la Virgen de Cuadros; el comenzar aquí algunas de las rutas de senderismo de la zona, como Las Viñas, la subida al Carluco, El Caño delAguadero, todo esto siempre deja a este pequeño sendero en segundo plano y hoy, yo lo quiero dejar en el lugar que merece.
 Este adelfal, no es ni más ni menos que el mayor o de los mayores adelfales de la Península Ibérica y uno de los mayores también de Europa. Pero no sólo las adelfas forman esta bóveda tan particular a la que el río Cuadros no deja pasar la luz, también podremos observar alguna higuera, álamo negro, álamo blanco y taraje de gran porte.

Dejamos el vehículo en el aparcamiento del área recreativa, y con sólo cruzar un puente, comenzamos con la visita de esta peculiar “selva”.


 El sendero primeramente, nos ascenderá entre pinos, dejando la rivera del río con sus adelfas en la parte más baja, sobrevolando sus zonas altas.



 Nos dejaremos a un lado la escaleras que bajan al nacimiento del río Cuadros, y seguimos hasta un bonito claro en el bosque, dónde se encuentra el cruce con el sendero de las Viñas.



 Volvemos por nuestros pasos y bajaremos al nivel del río por unas escaleras ahora muy cómodas pero hace unos años os garantizo que era toda una hazaña, el llegar al nacimiento del río.

 Desde aquí el sendero regresará bajo un túnel vegetal, acompañando del rumor del agua, alguna mesa y sillas de piedra, y la tranquilidad de este bonito paraje.

 Nos pasaremos de largo, nuestro lugar de origen y seguiremos primero el curso del río, siempre cubiertos por la gran cantidad de adelfas, hasta encontrar una acequia. Ahora la acequia bien por un lado bien por el otro será nuestro nuevo tramo de sendero, hasta que encontremos una pista empedrada y justo en frente un hórreo, SI HAN LEÍDO BIÉN UN HÓRREO, aunque no estemos en Galicia, si no en Andalucía.



 Bajaremos por otras escaleras hasta el río, que en esta ocasión toma luz, y no sólo del adelfal, también de una cueva en la que un poco más arriba se introduce en forma de bonita cascada y que tras atravesar unos metros desemboca en el lugar donde nos encontramos. Pero este día, ni mi salud ni la temperatura, nos acompañaba, como para meterse en el río y tomar unas fotos, ya que es muy bonita esta cascada dentro de la cueva. También he buscado en mi archivo fotográfico pero es de una calidad pésima.
Decepcionados por no poder mostraros este paraje tal y como se merece, subimos hasta la ermita levantada en honor a la Virgen que da nombre a este lugar, la Virgen de Cuadros.

 Para terminar, tomamos la pista que desde Bedmar llega a la Ermita, y tras cruzar el puente de la pista, nos desviaremos por la que sube hasta el área recreativa donde comenzó esta bonita excursión.
Como anécdota, comentaré que las adelfas, son altamente tóxica, y hay documentos que cuentan que en tiempos de la ocupación francesa por las tropas de Napoleón, los españoles invitaron a los franceses a una suculenta comida. En los preparativos de la carne, se usaron estacas peladas para ensartarla y asarla, lo que provocó una gran mortandad en las tropas napoleónicas.

jueves, 22 de diciembre de 2011

EL EMPEDRAÍLLO

 Este sendero, está marcado por momentos lejanos de la historia de España y en esta ocasión, la niebla le daba un alo emocionante; era como si entre tinieblas algunos de los personajes susurraran desde el más allá a los montes, a los árboles, a los caminantes…
 El sendero parte de Miranda del Rey, adentrándose por las “Suertes de Miranda”, lugar donde predominan las encinas y los pinos piñoneros.
 Un poco más adelante, siempre acompañados por el arroyo del Hornillo, también veremos algunos ejemplares de enebros y alcornoques.


 La ascensión es suave y fácil, y a medio camino encontramos un desvío hacia el Cortijo del Hornillo, como está muy cerca de nuestro camino, lo tomamos y nos deleitamos con los restos del Cortijo. Con las inmediaciones de este paraje, sin duda los lugareños sabían ubicar sus aposentos.


 Una vez de nuevo en el camino, dirección al Puerto del Rey, cogeremos otro desvío, que no es tal, ya que lo que haremos será seguir por el antiguo, hoy preservado por tratarse de los restos de una calzada empedrada que en algunos lugares la ubican en la historia como de la Época Romana, en otros de la Edad Media , hoy se ha convertido en un lugar anecdótico en pleno Parque Natural de Despeñaperros en Sierra Morena, donde los caminantes pasamos pensando en todas las historias de todo aquel que ha ido gastando cada piedra de este camino.


 Normalmente cuando volvemos a encontrarnos con la pista principal, las indicaciones del sendero, te invitan a descender por la moderna pista, pero nosotros que conocemos algo de la zona, no quisimos hacerlo antes de visitar la Pantaneta del Rey, lugar donde la fauna de la zona es abundante y el lugar una maravilla.
Otra vez la niebla marcó la magia sobre el agua de la pantaneta, haciendo jugar a la imaginación con cuentos e historias de hadas y aventuras.


 Volvemos un poco por nuestros pasos y continuamos la marcha del sendero, en esta ocasión entre encinas y madroños, de los que pudimos hacer degustación, con moderación claro. Nuestro próximo destino, El salto del Fraile. Cuando el arroyo del Rey lleva agua, podemos observar una bonita cascada con un salto de agua considerable, pero este no era el caso de estos días, en que el arroyo está retenido en la pantaneta y ésta aún, no se ha llenado. He intentado buscar fotografías  del salto, pero no tienen buena calidad, no obstante os podéis hacer la idea.




 Por último nos dirigiremos hacia la Mesa del Rey, aquí cambia la vegetación otra vez, con pequeños pinos de repoblación y bajo ellos una gran masa de jaras pringosa que en primavera el blanco tapiza el verdor de esta zona.


 La Mesa del Rey, es otro lugar con historia. Ahora nos trasladaremos a la batalla de las Navas de Tolosa, una batalla que cambió la historia de España. Aquí en este lugar donde nos encontramos, las tropas cristianas acamparon  antes de la denominada Cruzada por el Papa Inocencio III, cuyo coordinador y estratega Alfonso VIII de Castilla llevó para ello a buen puerto venciendo en tan memorable batalla.

 El sendero por último irá descendiendo hasta nuestro lugar de origen, dando vista a la pedanía de Miranda del Rey desde comenzamos la marcha.

Mis mejores momentos

EL TORRECILLAS

  Cuando nos sumergimos en el hermoso abismo de los libros, nuestra imaginación fluye entrelazando imágenes y palabras, dando vida a pers...