sábado, 29 de diciembre de 2018

Embalse del Aguascebas



El Senderista Loco no podía dejar de hacer un monográfico sobre uno de los Embalses más bellos de la provincia de Jaén. Si alguien llegara allí con los ojos tapados y de una forma desorientada, al destaparlos pensaría estar en una zona del norte de la península por su morfología alpina y la belleza de sus aguas con un color verde especial y cristalino donde se deja ver sus correntias. 




Este embalse tiene una superficie de 43 hª y una capacidad de 6,37 hm3 . Forma de presa por gravedad, comenzó su construcción allá por 1953, siendo finalizada en 1967. Dos años más tarde (1969) comenzó oficialmente su explotación, aunque en los años 80 y 90 tuvo varias ampliaciones, quedando tal como lo encontramos en la actualidad. 




Antes de su construcción, en la zona habitaban unos veinte habitantes que tuvieron que ser reubicados, siendo tres las viviendas que quedaron bajo las aguas del pantano. 



Parece ser que la palabra Aguascebas, deriva del árabe Wad as-Sibaa, “Río de los Lobos”, y no podemos dejar pasar que tanto los arroyos que nutren este embalse, así como en las cercanías, muchos de los ríos y arroyos los encontramos con este nombre más su apelativo: Aguascebas Grande, Aguascebas Chico, Aguascebas de la Cueva del Agua, Aguascebas de la Fuente del Tejo, Aguascebas del Chorrogil y Aguascebas del Gilcobo.



Cerca de este Ojo de Cíclope ubicado entre grandes riscos y pinares, encontramos varias cascadas de agua, algunas de las más altas de Andalucía y otras de una belleza incontrolable para nuestros sentidos. Cascada del Chorrogil, Osera y sin dejar de sorprendernos, la misma que forma el rebosadero del embalse, aunque en este caso su caída no sea natural, al igual que esta preciosa mole de agua estancada en los parajes más preciados de las sierras de Jaén. 





Y claro está para los amantes de los senderos, como es este Loco, hay un sinfín de posibilidades, pero esta es otra historia a la que te invito a que tú mismo investigues.  



Os dejo una serie de enlaces donde podréis encontrar más información. 


domingo, 9 de diciembre de 2018

Castillejo del Zumbel o Zumel

A tres kilómetros de Jaén, se encuentra los restos de un desconocido castillo, el del Zumbel o Zumel. Se trata de una fortificación de origen almorávide, a juzgar por sus restos, desde la que se controlaba el paso hacia Granada, tanto en su trazado antiguo por el valle del río Valdearazo o Quiebrajano, como en el nuevo trazado por La Guardia.




En la falda del cerro había un poblado musulmán al que, sin duda, también defendería.




En el siglo XVII un ermitaño llamado Lázaro de San Juan vivió en el aljibe, al que hizo un gran hueco.


Eslabón perdido
 entre terrones,
lágrimas verdes
entre tus faldas;
miles de olivos. 

Como anécdota, Juan Eslava Galán, eligió el nombre de Zumel en el personaje de su novela Rey Lobo


domingo, 2 de diciembre de 2018

Casas Colgadas de Cuenca


“Cuenca, concha de amor, abrazo breve 
 de la piedra a los ríos. Suena el viento 
 en el arpa del álamo y, sediento, 
 en el espejo de las piedras bebe. 
 Júcar y Huécar, paso a paso, hermanos, 
 ahondan sus hoces y se dan las manos 
 para cantar a coro sus canciones. 
 Cuenca, quieta en sus altos graderíos, 
 para decir adiós a los dos ríos 
 cuelga su corazón de los balcones”.
Luis López Anglada 




Encaramadas a la cornisa de la roca sobre la hoz del Huécar, las Casas Colgadas son símbolo indiscutible de Cuenca y verdaderas joyas de la arquitectura gótica popular. Realizadas en mampostería con sillares en las esquinas y asentadas en ménsulas, se asoman al río desde sus balcones voladizos de madera sobre el acantilado.
Del conjunto de estas casas sólo tres son visitables: la casa de la Sirena, que aloja un mesón donde degustar la tradición, y las Casas del Rey, que permiten observar elementos originales de construcción en su interior, como la viguería de madera y que albergan, para deleite de todos, "el más bello pequeño museo del mundo”: el Museo de Arte AbstractoEspañol.
Fuente: En un lugar de tu vida


Un paso tras otro, este Senderista de la Cultura, quedó hechizado por cada una de sus piedras, otro día, hablaré más de Cuenca 

domingo, 26 de agosto de 2018


Castillo de Burgalimar
Baños de la Encina (Jaén)  



                        Yo veo historia, lágrimas de adobe y piedra erguidas
sobre las tumbas de mujeres y hombres
que, de una manera u otra, luchan
por la que ha de ser su tierra.



Escucho caballos derrotados
 y el bullir de la sangre en las mazmorras,
 al fondo, el río Rumblar antes de ser vencido
por otros muros reteniendo sus remansos. 

Toco el aire que no llena
la almena que interfiere la memoria.
Todo me sabe a historia,
 la de Baños de la Encina, la de Jaén,
la del mundo, desde la prehistoria
 hasta ahora. 


Burgalimar no es un castillo,
 es una prueba más de lo que fuimos, somos
y seremos entre la vida y la guerra:
 derrotas y victorias.

Miguel Ángel Cañada 

lunes, 12 de septiembre de 2016

Luz y sombras de la Pandera



Allá en lo más alto de la Sierra Sur de Jaén, la paz toma colores mágicos, el cielo sacude sus sensaciones cósmicas, las nubes juegan a tocarlo y nosotros nos quedamos mirando.
La geometría del sol parte montañas, La Peña del Altar, tiembla, ruge la sombra al conquistarla.

El Quiebrajano enmudecido sigue las antiguas líneas del Valle del Parrizoso. Los sueños están escondidos, pronto habrá que encontrarlos.
El Aznaitín a los lejos silueta machadiana. Arden como dice su nombre, en el centro, Las Alcandoras. Y mas cercano, resistiendo, el Cagasebo (apelativo feo, para tan bonita montaña), en su estribo, dejó su nombre lejos, Peña Blanca.


El ocaso vence sobre la Sierra, ha dorado siluetas en lontananza, los aledaños son sombras empobrecidas que recogen en silencio la noche muda.


Se retira el sol, cántale una nana, el horizonte enrojece y los espacios tiemblan, La Sierra Sur estará acunada entre olivos en su bella estancia.
El Senderista loco


Mis mejores momentos

EL TORRECILLAS

  Cuando nos sumergimos en el hermoso abismo de los libros, nuestra imaginación fluye entrelazando imágenes y palabras, dando vida a pers...