Llegamos a los aparcamientos habilitados para descender por un sendero pedregoso a la Playa de los muertos, cerca del pueblo de Carboneros.
Esta playa, catalogada como una de las mejores playas de Europa, tomó este nombre por la gran cantidad de cadáveres que arribaban a su orilla en los tiempos de los piratas moriscos por la gran cantidad de naufragios que había en aquella época.
Un paseo maravilloso, con el aliciente que en esta época del año, la playa estaba para nosotros solitos, cosa que en verano, incluso con la dificultad del sendero, se llena de bañistas, claro que sus azules y transparentes aguas invitan a ello.
Pudimos observar entre las rocas, unos tomates marinos, que son unas anémonas que contraídas y enganchadas a la roca toman esta peculiar forma.
Volvimos por nuestros pasos y sin parar tomamos el sendero señalizado de la Mesa Roldan, todo esto en la Punta de la Media Naranja.
Mesa Roldán es un promontorio plano formado por corales que aprovecharon el alto fondo que constituía el domo volcánico para instalarse y formar un arrecife que fosilizó y se hizo visible con la bajada del nivel del mar. En la parte más alta podemos ver la torre de Mesa Roldán, situada en uno de los puntos más elevados del litoral almeriense.
Aquel día, no había terminado aún para nosotros y nuestro afán de conocer aquella zona; Agua Amarga estaba muy cerca pero lo dejaré para la próxima entrada.












































