La Morra de los Cerezos, es una montaña que pasa desapercibida para el visitante de las Sierra de las Villas, por estar entre dos de las subidas más habituales de la zona:El Blanquillo o Pedro Miguel, techo de esta Sierra con 1.830 m y Peña Corba, conocida por sus formas características y la publicidad, ubicación etc.
Comenzamos nuestra marcha en el área recreativa de Gil Cobos, ascendiendo por la bella Cerrada de San Gines, con sus aguas bravas y cristalinas.
Tras llegar al la explanadas donde los caminos se separan tendríamos dos opciones, seguir hacia la izquierda dirección Collado del Perezoso y ascensión al ya citado Blanquillo, o por la que nosotros optamos, hacia la derecha dirección Peña Corba.
Comenzamos la subida por la zigzagueante pista hasta llegar a un lugar donde comienza a descender, frente a los llanos de Jabalcaballo y al fondo Peña Corba y un sin fin de lugares de estas sierras como el embalse del Aguascebas pequeñito e incluso, allá a lo lejos el macizo del Parque Natural de Sierra Mágina.
Desde este punto decidimos ascender campo a través hasta la Morra de los Cerezos, un pico que destaca por su refugio en todo lo alto, siendo un poco difícil el acceso incluso para llegar a éste.
Desde la cumbre, pudimos admirar a un lado y a otro parte de todo el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas, pues a nuestras espaldas las ya mencionadas Villas, a nuestro frente Las Banderillas, montaña imponente, abajo el valle del Guadalquivir, Coto Ríos, todo esto hasta donde alcanza la vista, un paisaje maravilloso.
Buscamos la bajada por un lugar más fácil a través de una vaguada, que nos dejaría otra vez en la pista, por donde volvimos sobre nuestros pasos, sin dejar atrás los detalles de un paisaje sin igual.


















































