domingo, 13 de mayo de 2012

Circular,La Iruela-Puerto del Tejo por la Mocha-Peñón Borondo-Los Arenales-La Iruela

 “Cada paso en la montaña, cada esfuerzo en la subida, cada gota de sudor que se desprende de nuestro cuerpo, cada sensación, cada suspiro ante el paisaje; todo tiene una explicación amigo, queremos caminar hacia las nubes, ese es sin duda nuestro mejor destino…” Por la Montaña (Miguel Ángel Cañada)
 Hay senderos que conozco desde mi época de adolescente; aquellos tiempos en los que salíamos de casa con una gran mochila, saco de dormir, tienda canadiense (cómo pesaba la “joía”) y  sobre todo ganas de conocer y descubrir sierra y vida. Alguno de estos senderos, los enlazaremos en esta ruta unos con otros.
 
 Bajo el precioso castillo de la Iruela, comenzamos el sendero. Iremos ascendiendo entre pinar, dando la espalda al vacío del olivar, desde donde tendremos que conquistar la gran fortaleza que será la Sierra, pero para esto hay que perturbar la gran muralla.
 

 Y ahí estamos nosotros zigzagueando entre senderos para franquear la Sierra. En un cruce de caminos, decidimos seguir por el de la derecha, el que asciende por la Mocha, y dejaremos el de la izquierda, el que lo haría hacia el Puerto de los Arenales, pero éste será el de regreso.



 Una vez en lo alto de la Mocha, queda abajo la Iruela y su castillo. El verde nos inunda los sentidos, con todas sus gamas claro oscuras, auque las nubes de este día hacen que predominen más las oscuras.
 

 Prado Redondo y su antigua Casa Forestal será nuestro próximo cruce de caminos. Pero  nosotros lo teníamos claro, la conquista se hace hacia arriba y nos unimos al sendero que viene del Santuario de la Virgen de la Cabeza.


 La subida es fuerte pero cómoda, son senderos que aunque callados están llenos de historias, que sabiendo escuchar nos las cuentan.
 
 Ya estamos arriba, en el Puerto del Tejo, la fortaleza está franqueada y ante nosotros toda una perspectiva de un Parque Natural, paraíso escondido entre grandes montañas aún con restos de las últimas nevadas primaverales. El sendero vuelve a convertirse en cruce de caminos, a la derecha, el Gilillo, nosotros en esta ocasión a la izquierda, buscando el Parador del Adelantado.



 Un poco antes de llegar al Parador, nos desviaremos buscando la fórmula más apropiada para enlazar sin tener que bajar por la carretera al sendero de Peñón Borondo. La verdad es que primero me subí a unos riscos, por debajo del Banderín y pude ver perfectamente como llega el sendero al Puerto los Arenales y como dibuja su figura entre los pinos descendiendo hacia el Collado del Oso.
 


Nos dejamos caer al encuentro del sendero entre pinos cobijando a bonitos narcisos escondidos bajo sus sombras. Ya en el nuevo camino, a pocos pasos de encontrarlo, el Peñón Borondo, nos señala la dirección de subida al Puerto de los Arenales. 





 Al cruzar el puerto, comenzamos el descenso, con los mares de olivos al fondo. Sabemos que el círculo comienza a cerrarse, estamos devuelta, pero todavía hay sorpresas en el camino.
 Un lugar muy bonito es Fuente Rechita, donde el agua sale de las entrañas de la tierra y un poco más abajo cae en forma de cascada. Tengo foto de ésta en otros tiempos pero no la he podido digitalizar por problemas técnicos y este día no bajé a intentarlo, está difícil y ya no tengo la agilidad de aquellos tiempos.






 Tras la fuente del la Alberquilla, comenzamos a ver el zigzag verde de la Mocha, el círculo se cierra y descendemos con vistas al Castillo de “cuentos y leyendas” de la Iruela, ese que dicen fue Templario y dejaremos que las leyendas cuenten sus historias…

sábado, 5 de mayo de 2012

Castillo de Mata Bejid-Caño del Aguadero

 No lo puedo remediar, hay días que preparo una ruta con todo el afán del mundo, miro y remiro mapas e itinerarios y llega el día, el ansiado día y zaaaaaaaaaas! No hemos cambiado el despertador, éste, estaba programado para la cotidianeidad del trabajo de lunes a sábado, ¿y el domingo?, se me olvidó…


 Pero siempre tengo cerca dos sierras que me sacan de apuros, tan cerca y tan especiales para mí: la Sierra Sur de Jaén y Sierra Mágina; pues aunque tarde para Sierra Mágina, seguro que no nos defrauda.
Dejamos el coche en una anchura antes de llegar al Castillo de Mata Bejid y comenzamos nuestra andadura hacia las alturas de estos paisajes.



 Pasamos el castillo, ascendemos entre encinas hacia el Cortijo de los prados, éstos que ya verdean se visten de primavera floral y me invitan a sacar una y otra vez mi cámara e intentar llevarme la mejor imagen de una flor para mi jardín fotográfico.
El Almadén nos mira, y la Peña de Jaén nos espera, ella sabe que en esta ocasión nos desviaremos antes de llegar al Puerto de la Mata, para pasar bajo sus dominios.



 Poco a poco vamos tomando altura, hasta el punto que la nieve rezagada del invierno, hace acto de presencia en forma de pequeños neveros-lunares espolvoreados entre los prados verdes de las faldas de las altas cimas de Mágina.


Llegamos a la zona alta del camino en la cabecera del Barranco del Mosquito. El camino como casi siempre en esta zona, está muy embarrado y hay que salirse campo a través, ya prácticamente está hecha la senda, de tantas veces que los que andorrotean por estos lugares, tienen que hacerlo. 



 Llegamos al Caño del Aguadero y tras repostar agua fresca del gran caño de agua que esta fuente ofrece, comenzamos la vuelta por el mismo camino, disfrutando de aquellas vistas que antes dejábamos atrás desapercibidas y ahora admiradas al encontrarnos con ellas frente a frente.





 No sonó el despertador, pero no importa, Mágina nos ofreció un paseo lleno de prados, montaña y primavera. Al destino esperado, estuvimos el domingo siguiente, pero esa es otra historia que ya llegará al Senderista Loco.




Mis mejores momentos

EL TORRECILLAS

  Cuando nos sumergimos en el hermoso abismo de los libros, nuestra imaginación fluye entrelazando imágenes y palabras, dando vida a pers...