domingo, 30 de enero de 2011

CABO DE GATA V El Playazo e Isleta del Moro –PINCELADAS-

En esta ocasión, he querido dejar unas “pinceladas”, de dos momentos y lugares diferentes en este lugar.
El Playazo, situado en el Valle del Rodalquilar, Es una playa de unos 400 metros de longitud, de arena fina dorada, limitada por un lado, por el CERRO ROMERO , y por otro, por el Castillo de San Ramón del Siglo XVIII de propiedad privada.
Nuestra visita, además de contemplativa, tuvo la misión de concretar el lugar exacto del comienzo de una ruta de senderismo, pensada para próximas escapadas a esta zona.
La Isleta del Moro, una pequeña localidad con un encanto singular. En esta época del año (noviembre), se convierte en un lugar tranquilo y apacible, donde la soledad y el murmullo del mar, deja libre a los pensamientos y ayuda a renovar los sentidos, tomando de nuevo sus formas originales.

Aquella noche, hubo una luna fantástica balanceándose en el reflejo del mar, lástima que no pude recoger este momento con mi cámara, aunque sí lo hice con la palabra, con una llamada a una persona muy querida, que estaba pasando por un mal momento y que supe que mi descripción más que darle envidia, le sirviera para dejar evadir los pensamientos negativos de su desdicha.

viernes, 21 de enero de 2011

EL BOSQUE DESENCANTADO

Vaya revuelo se ha formado en el claro principal del bosque. Los pequeños han hecho de las suyas y el señor búho con cara malhumorada, pero escondiendo una sonrisa interna, les reprende por sus travesuras.
El otoño, es una estación muy divertida. Las hadas, han pintado las hojas de los árboles en colores ocres, rojos y anaranjados, colores como los que desprende el sol cuando  le da sueño, y  empieza a acostarse para que su amiga luna se asome e ilumine tenue la noche. ¡Qué colores tan bonitos!
Pues como iba diciendo, lo divertido del otoño para los peques, es prepararse en las ramas y saltar justo, cuando la delicada hoja se desprende lentamente con su balanceo a disposición del viento. Una vez subidos, descienden con el picorcillo que tanto gusta en la barriga, entre gusto y vértigo. Es una delicia verlos.
El señor búho les dice:
-Estos duendecillos no saben la suerte que tienen de vivir en un bosque encantado, ¿si supieran lo que hay en otros bosques lejanos?
Una vez dicho esto, todos corren y se apelotonan a su alrededor increpándole para que les cuente historias fantásticas de esos bosques no encantados.
Todos piensan que es imposible que otros bosques no sean como éste, divertido en otoño, dulce y esponjoso en invierno, multicolor en primavera y de apetitosos frutos en verano.
El señor búho les relata leyendas donde unos seres como ellos, pero más gigantes, más serios y nada divertidos, habitan en otros parajes como este. Para estos individuos el bosque no es su hogar, por lo menos no lo demuestran. Talan árboles, queman bosques enteros, o simplemente, los ensucian y contaminan con sus latas, pilas, desperdicios...
Aquellos seres monstruosos se les suele llamar “hombres”.
-¡Ooooh!
Al escuchar la palabra “hombres”, muchos dieron un paso hacia atrás, otros se taparon la cara e incluso los más pequeños se escondían tras alguna seta.
Después más tranquilos, se contentaban con pensar, que era solo historias, leyendas de viejos búhos, que con sus charlas entretenían a los pequeñuelos, fantasías lejanas, cuentos para niños...
Todas las noches, antes de dormir, los pequeños duendes, sentían un hormigueo miedoso de incertidumbre interior, y les seguía la pregunta:
-¿Existirán esos seres llamados hombres, que desencantan los bosques?
Y ellos mismos, se conformaban con la auto- respuesta del miedo.
-Son historias de viejos búhos para entretener a los pequeños.
Y se sumergían en el maravilloso mundo del sueño para estar fuertes y jugar con las hojas del otoño al día siguiente, por que en esos sueños siguen habiendo bosques encantados y todos esperan que no aparezca el hombre y los transforme en desencantados.
Felices sueños duendecillos, el hombre no existe
O sí.

El públicar este cuento, aquí en la primera página de "El senderista loco", ha sido por petición de una gran escritora y amiga bloguera apm. Es un cuento al que le tengo mucho cariño por varias razones, entre otras por que ha formado parte de mis primeros blogs ya desaparecidos "El Blog de Miguel" y "Sauce Llorón", así como en el foro de escritores y lectores "El recreo" y también formó parte en la revista catalana "Mírame", ya en papel.
Espero que os haya gustado y aprovecho para anticipar que seguiré publicando todo lo que tengo y lo que surja, dedicado a la naturaleza en general.
Miguel

viernes, 14 de enero de 2011

CABO DE GATA IV AGUA AMARGA –CALA DE ENMEDIO

Agua Amarga, es un precioso pueblo de la costa almeriense, situado en pleno Parque Natural de Cabo de Gata-Nijar. Dicen que el nombre del lugar deriva del árabe (Al-hawan) que se refería a una localización acuífera.

Aquella mañana, decidimos caminar por un sendero “señalizado” (difícil de encontrar algunas señales) que parte desde este lugar y va hasta la barriada de San Pedro en  Las Negras, pasando por la Playa del Plomo y la Cala de Enmedio entre otros lugares. Así que como nuestra intención en este contacto con el Parque, era de investigar para próximas visitas, comenzamos el sendero, hasta llegar a la Cala de Enmedio; ésta nos dejó tan maravillados, que decidimos quedarnos allí hasta la tarde, el lugar merecía la pena.


En este lugar, el mar tomó el espíritu de Gaudí, esculpiendo aquellas paredes calizas, cuyas formas nos sorprendieron agradablemente, incluso una perdiz nos visitó amigablemente para dar colorido animado a la zona.



Un sendero, donde volveré en cuanto pueda para realizarlo completo, pero que no dejaré seguro atrás el pequeño desvío  para visitar para mí una de las Calas más bonitas del Parque.

Volvimos a la tarde por nuestros pasos, hasta encontrarnos de nuevo con Agua Amarga, sumergida en un paisaje donde la Mesa Roldán destaca en su pequeña elevación queriendo levemente formar parte de un maravilloso cielo azul.