miércoles, 28 de septiembre de 2011

LA SILLETA DE PADUL

 La Silleta de Padul (1.524 m.) es una cima de media montaña, enclavada en las estribaciones más occidentales de Sierra Nevada, en la Sierra del Manar.
El ascenso comienza en las proximidades de la localidad Granadina de Dílar, en el lugar llamado Ermita Nueva. Desde aquí tomaremos un carril cuyo frente nos deleitará con todo un paisaje abrupto de montañas rotas por el valle del río Dilar.
 Allá a lo lejos, y con una tarjeta amplia de presentación, la llamada Cuesta Blanca, que una vez en lo alto, la cuesta seguirá siendo blanca pero nuestras caras tomaban un color rojo…

 Desde este lugar, sale una senda, la llamada Vereda de las Murallas que entre pinos nos irán acompañando hasta el Barranco de la Poca Leña. Aquí se endurece el ascenso hasta el paraje de Ermita Vieja, hoy convertido en un bonito refugio de montaña, donde hicimos una buena parada.



 Buscamos el desvío hacia la Silleta y pronto otra senda nos conducirá zigzagueantes hasta el Puerto de la Mala Mujer.



 El siguiente paso, el ascenso hasta el vértice geodésico de la Silleta, desde podremos contemplar en 360 º de un sin fin de paisajes, de vegas granadinas, las grandes cumbres de Sierra Nevada (ahora despobladas de su manto blanco) las cumbres de la Sierra de Tejada y Almijara, el Valle del Lecrin…



 Al poco de descender, quisimos acercarnos a un singular paraje natural, llamada Piedra de la Ventana. Un increíble arco moldeado por la fuerza de la erosión.
 El descenso lo hicimos por la senda que nos conducirá a Barranco Hondo, una senda difícil por la cantidad de pedregal, enemiga de los tobillos, sufrientes de éste.
Terminamos en un campo de almendros, divisando ya a lo lejos, la ermita de Nuestra Señora de las Nieves o Ermita nueva, donde comenzamos esta bonita ruta.




La Flor del Aire (Gabriela Mistral)
  
Yo la encontré por mi destino,
de pie a mitad de la pradera,
gobernadora del que pase,
del que le hable y que la vea.

Y ella me dijo: "Sube al monte.
Yo nunca dejo la pradera,
y me cortas las flores blancas
como nieves, duras y tiernas."

Me subí a la ácida montaña,
busqué las flores donde albean,
entre las rocas existiendo
medio dormidas y despiertas.

Cuando bajé, con carga mía,
la hallé a mitad de la pradera,
y fui cubriéndola frenética,
con un torrente de azucenas.

Y sin mirarse la blancura,
ella me dijo: "Tú acarrea
ahora sólo flores rojas.
Yo no puedo pasar la pradera."

Trepe las penas con el venado,
y busqué flores de demencia,
las que rojean y parecen
que de rojez vivan y mueran.



 

sábado, 17 de septiembre de 2011

Nava del Milano-Las Cebadillas-Collado del lobo

 En la carretera trasversal de las Villas (Parque Natural del Cazorla, Segura y las Villas), nos encontraremos con un sin fin de posibilidades para disfrutar de la naturaleza, pero para mí toda esta zona está impregnada de una magia especial.
La pista que asciende levemente hacia la Nava del Milano, nos irá mostrando de un lado a otro el antes y el después de la vida en estas maravillosas sierras.

 Restos de antiguos campos de una dura labranza, regadíos y fuentes que aún sirven para abastecer a las casas dispersas del lugar y unas casas camufladas de un ayer pero con todas las comodidades del hoy.
Pasados unos cortijos y de una fuente con el mismo nombre de la Nava donde accedíamos (del Milano), las casas de esta elevada llanura, nos sorprendieron gratamente así como alguno de sus habitantes. Personas que venidas de muy lejos, cuyo idioma y clima distan tanto del lo nuestro y que la magia del lugar los envolvió obligándolos a vivir en estos lugares.




 A partir de estas casas, la pista se convierte en su primitiva forma, un sendero, que nos seducirá con sus formas y paisajes.
La senda va buscando atravesando el arroyo de las Cebadillas, casas que toman el nombre del arroyo, siendo la primera en encontrarnos, casi colgada en la roca, el cortijo de la Cebadilla alta y como no la Cebadilla baja. 




 Esta senda termina en el carril de la Casa del Poyo del Moro que nos conduciría a la localidad de Mogón, pero nuestra intención sólo era la de introducirnos hasta la zona en que los pinos dejan paso al cultivo rey de esta provincia, el olivo.
Volvímos sobre nuestros pasos hasta el barranco angosto del arroyo y una pequeña senda bastante difícil de seguir, nos conducirá hasta el Collado de la Traviesa y a la vez nuestro instinto y la suerte hasta la era del Collado del Lobo.



 Como casi todas las rutas veraniegas, sabemos que la sequedad de la tierra y el color del paisaje no da fe de lo verdaderamente maravillosos son estos paisaje que pronto se vestirán de verde, pero nosotros lo hicimos con la magia de la imaginación.

“La ventana estaba abierta; los gallos parecen desgarrar la bruma que los pinos retienen entre sus ramas como jirones diáfanos. Campiña húmeda de aurora. ¿Cómo renunciar a tanta luz?”
François Mauriac (Thérèse Desqueyroux)

martes, 6 de septiembre de 2011

En el tintero

 
Poco a poco, la llama abrasadora del verano cimbrea ante la proximidad del otoño. El paisaje enrojecido y seco pronto resurgirá con los suaves colores pasteles del otoño dando paso a verdes frescos y blancos gélidos invernales.
Otra temporada llega para recorrer nuestros locos senderos, pero antes, he querido compartir algunas fotos de rutas no publicadas bien  por servir de investigación bien fallidas por el mal tiempo, repetidas por querer compartirlas con amigos que han querido conocer estos lugares o simplemente disfrutar un día tranquilo por esos lugares de Dios y que en el último año han quedado “En el tintero.”

Por Peña Palo (Sierra Sur de Jaén), con nuestro amigo Jordi del blog “Sendas del Sur


 Otra zona protegida de la Sierra Sur de Jaén, La Laguna Honda

 Incursión a esta por ahora desconocida Sierra Sur, por el Puerto del Alamillo.


 Mar de nubes en Sierra Mágina, devorando el paisaje en la zona del Caño del Aguadero.

 Más Sierra Sur, en esta ocasión por Palomares y el Cortijo las Pilillas.

 La ruta más corta, comenzando la subida al Veleta (Sierra Nevada) con un cielo despejado y un sol brillante pero el viento huracanado nos golpeaba literalmente, haciendo cada paso insoportable.
 

 El mar  en la Costa Tropical granadina también nos acompañó en nuestras andaduras.
 Otro paraje de la Sierra Sur de Jaén, los Pinares de la Montesina y sus maravillosas vistas.

 Nuestro gran amigo Antonio Vela, también quiso deleitarse del maravilloso paisaje en el paraje de Peña Palo en mi querida Sierra Sur de Jaén. Un día de claros oscuros y lluvia que sólo nos dejó mostrar un poquito más de nuestra Sierra.

 Esta ruta sí fue completa, Cañada de las Azadillas-Palomares (por la vieja senda que sólo los antiguos montañeros de la zona conocemos)- Campo Bajo. Una gran tromba de agua nos hizo guardar la cámara y aligerar bastante el paso.


 Un día de esparcimiento físico y espiritual en la Sierra de Cazorla, visitando la cascada del  Chorro y sus buitreras y la Cañada de las Fuentes, nacimiento del río Guadalquivir.


 Otra ruta fallida en la Sierra Sur, con una gran nevada que nos puso en apuros al intentar volver a casa con el coche; gracias a las cadenas que ese día curiosamente llevaba que si no…


 La subida a Jabalcuz, cerca de Jaén capital, se enturbió con la niebla. Hicimos cumbre con nevada incluida, pero la cámara era incapaz de atravesar el velo tupido de nubes pegajosas y frías. (Un secreto, la foto del Senderista Loco en la portada del Blog, se tomó hace unos años llegando a la cumbre de esta gran montaña)


 Día de perros por el Jerez del Marquesado en Sierra Nevada.

 Anhelando días pasados en el Anchuricas, embalse de la sierra más profunda de Segura.

 También en la Sierra de Segura un entramado de pistas, el no madrugar y la “caló” de un tórrido día de este verano, nos dejó pendiente esta cumbre tan peculiar de las Sierras Segureñas.
Comenzamos otra temporada, con nuevos y viejos paisajes, con un año más, pero con las mismas ganas e ilusiones de disfrutar con la naturaleza y compartirla con todos vosotros.
Un abrazo de “El Senderista loco”