jueves, 30 de agosto de 2012

NOCHE MÁGICA EN JABALCUZ

Foto cedida por Xuxin
 Parte de la recompensa de subir a una montaña, es el poder disfrutar del paisaje que ésta ofrece desde su parte más alta. Nos sentimos semi-dioses en cada Olimpo al que subimos, pero, ¿y si la subimos de noche y con luna llena? entonces la magia inundará el paisaje y nos transportará a otro mundo, al de la fantasía.
Un sábado por la tarde, un grupo de amigos decide subir a Jabalcuz; esa montaña de 1.614 m  que destaca sobre los cerros donde está enclavada la ciudad de Jaén. 

Foto cedida por Xuxin
 Una tarde de charlas, chistes, risas y como no, el amigo Jesús (Xuxin) y yo, de fotografía.
Iba cayendo la tarde cogiendo altura. Las sombras toman protagonismo dejando de lado a los últimos rayos de sol que agónicos se pierden en el horizonte.
Foto cedida por Xuxin


Foto cedida por Xuxin


Foto cedida por Xuxin


 A esta falta de luz, correspondía sacar el trípode de la cámara, había que estabilizarla para poder captar mejor las imágenes. Xuxin, cazaba imágenes preciosas a la vez que también me cazaba a mí endulzando mi cámara con todas estas fotos que hoy puedo compartir con vosotros.




 La noche cerrada hacía más interesante la ruta. Las estrellas se hicieron reinas de la oscuridad en el cielo, por poco tiempo. Abajo las luces humanas intentan competir con las estrellas, dibujando un bonito paisaje.


Foto cedida por Xuxin


 Tras pasar la Cresta del Diablo y rebasar  el Puerto del Aire, tendremos unas maravillosas vistas hacia el noroeste. En el horizonte aunque es noche cerrada, quedan vestigios rojos del astro Rey. Innumerables pueblos alumbran los campos de eternos olivos.

 Unas cuantas curvas, algún que otro chiste, risa y… la magia. La luna nos deslumbra más fuerte que nunca, nos dibuja un paisaje digno de cuentos de hadas. “Fantasía” existe, no ha muerto, está en una noche de luna llena en la cima de Jabalcuz.

Foto cedida por Xuxin
 Tras llegar a lo más alto y saludar al solitario vigilante en el refugio de fogueros, ardua labor para estos tiempos que corren de indomables fuegos que devastan nuestros montes, comenzamos a bajar, sin necesidad de luz alguna, había un gran candil que nos alumbraba colgado en el cielo, nosotros…felices.

martes, 21 de agosto de 2012

CIRCULAR, BARRANCO DEL MONASTERIO-CIMA DEL OROZCO-CASTILLO DE PUERTA ARENAS-LA PEÑUELA.

 Una ruta calurosa y larga, tal vez más larga por calurosa que por la distancia, aunque se nos fue varias horas en hacerla.
Para introducirnos en el gran bosque de pinos del Barranco del Monasterio, hay infinidad de opciones y pistas forestales que lo atraviesan, pero la proximidad de las Casas de Cazalla en línea recta con el Castillo de Puerta Arenas, eso sumado a que conozco un senderillo precioso que desde aquí nos lleva de una forma diferente al Barranco, hizo tomar esta decisión.

 Este sendero, desemboca a la pista forestal, pero he de hacer por desgracia y por enésima vez, una denuncia. Los señores moteros han destrozado un sendero precioso. Algunos pasos que ya de por si, implicaban alguna dificultad, ellos han conseguido destrozarlos, amplificando esa dificultad a extrema y peligrosa. Pienso que las autoridades competentes deberían de extremar la vigilancia en estos menesteres, así como sancionar duramente a estos contaminadores y destructores de la naturaleza, yo no dudo en tomar fotos de las matrículas (cuando las llevan) e intentaré que no queden inmunes estos salvajes.


 Ya en la pista que en esta zona está en muy buen estado, va subiendo de una forma fácil hacia las Navas de Orosco.


 Allá en todo lo alto, unas feas antenas de telecomunicaciones, se alzan hacia el cielo, dejando pequeñito pero con clase, a ese punto geodésico del Orozco a 1.438 m., que sin complejos mira hacia la Pandera y Grajales; hermanas mayores en toda esta zona de la Subbética.

 Ahora la pista desciende en busca de la Historia. Una historia de fronteras, de intereses políticos y económicos con pretextos a veces religiosos, otros sin tales pretextos.

 Los restos del Castillo de Puerta Arenas, dan fe del lugar estratégico en aquella historia de “moros y cristianos” que aún se representa en el pueblo de Campillo de Arenas.






 Otra vez comenzamos a bajar hasta el área recreativa de la Peñuela, en Cerro Prieto-Las Alberquillas. Un momento de relax bajo la sombra de los pinos, de sueños de niñez en los improvisados columpios…

 Pasado la Peñuela, sabemos que bajando en línea recta, entre olivos y cortijos, está la cortijada de Casas de Cazalla, en buen estado, solitaria durante todo el año pero llena de vida en época estival.
 Por cierto se me terminó la batería de la cámara antes de terminar la ruta, de ahí la falta de fotos de este tramo.
Un largo paseo, en una zona que pertenece a la comarca de Mágina, pero en las estribaciones de la Sierra Sur. Un lugar donde mi niñez y mi juventud tuvo sus episodios, ya que mi abuela materna era de Campillo de Arenas y olivos cercanos al Castillo eran de mi familia y a mi me gustaba subir a estas tierras, que vulgarmente le llaman la zona de “Los Pinos”.