jueves, 26 de julio de 2012

PICO GRAJALES

 Cada tarde, cuando el sol se envuelve y tiembla bajo ese color anaranjado del ocaso, José, bajaba desde la “Casa del Guarda”, por el senderillo de la fuente, al área recreativa de la Cañada de las Azadillas. Normalmente, en aquellos tiempos, no quedaba nadie a esas horas, excepto algún que otro loco montañero,  refugiado en su antigua “Susana” (nombre que mis amigos y yo, dábamos a nuestras tiendas canadienses: hubo Susana I, Susana II, III y aún conservo la IV como reliquia). Nos saludaba, y siempre nos daba los mismos consejos, aunque sabía que sobraban e incluso nos dejaba alguna que otra tarea de vigilancia en nuestras manos. Luego arrancaba su moto, al que él la llamaba cariñosamente “la chicharra” y se perdía entre las curvas serpenteadas entre pinos dirección a su casa.

 La Cañada de las Azadillas, es el área recreativa más conocida por los jiennenses amantes de un día de campo, una pequeña excursión por los alrededores o como punto de partida de variadas rutas de senderos y montañas, como es el caso de la subida al Pico Grajales.
Pasamos junto aquella “Casa del Guarda”, hoy abandonada y en ruinas. El calor todavía no aprieta y lo poco que lo hace, está amortiguado por las grandes sombras de los pinos que a un lado y a otra del camino, se deslizan lentamente a nuestro paso en el paisaje.
El sendero, como tantos otros, lo han destrozado con rodadas y frenadas de bicis y motos, así que seguimos de una forma más suave, por  la pista forestal que poco a poco, nos mostrará el esplendor de una sierra, que como tantas otras, no entiende de lindes, demarcaciones ni comarcas. Estemos en el “Parque Periurbano Monte la Sierra” de Jaén, Comarca de Sierra Mágina, Sierra Sur, todo confluyendo entre pinos y montañas, se confunde maravillosamente en este paisaje.




 El calor hace mella en las fuerzas, los pinos ya en zona alta, son aún pequeños, de una repoblación reciente. El camino se deforma amablemente en un sendero que poco a poco nos conducirá hasta el Puerto de la Silla. Aquí el sol nos deshace gota a gota, pero el paisaje a un lado y a otro nos deja sin palabras. Tiro de zoom hacia Jaén y su zona sur.


 He subido varias veces y ya no caigo en el “error” de atacar directamente desde este Puerto, a la cima. Hay que escalar y cuando crees que estás en lo más alto, el aristeo se hace largo y peligroso. Así que comenzamos a rodear con un ascenso lento pero seguro, por la zona norte de la cuerda, mirando siempre hacia las moles de Mágina, y unos senderos de cabras, nos irán conduciendo hasta un paso en el que no tendremos que trepar para nada. Arriba y cerca se ve el punto geodésico y una cruz a su lado, estamos en la cima otra vez.









 El calor no da tregua, la idea era bajar hacia Palomares y por el sendero del Barranco del Fresno, hasta la Cañada de las Azadillas. Pero valoramos la poca sombra de todo este regreso y la de volver por donde habíamos subido, que una vez en la pista, los pinos nos serían un refugio perfecto del astro abrasador.
 Nos asomamos a la bajada, al Puerto del Campanario, un mirador excepcional de toda esta parte de la Sierra y en particular, de las impresionantes paredes de los Tajos de las Alcandoras.

 Llegamos, a la “Casa del Guarda”, donde aún resuena el eco de “la chicharra” de José y donde se perdió tantas veces su mirada traviesa, con su sonrisa burlona.
José aún vive, ahora está muy mayor, se pasea por las calles de Jaén lentamente con su bastón y cuando le hablas de la Sierra, se le enciende los ojos, así como se le dibuja un alo melancólico en su cara.

martes, 17 de julio de 2012

ESTE BLOG,SELECCIONADO ENTRE LAS MEJORES 35 WEBS DE SENDERISMO








Cuando en el 2010, la revista Tertulia Andaluza, nominó a este blog, "El senderista loco", como uno de los mejores blogs de Andalucía, lo tomé como una anécdota, pero llegó en un momento en que por falta de tiempo me planteaba dejar de publicar. Todo esto me empujó a continuar con la tarea y el entusiasmo de seguir con este "loco blog".
Ayer, me comunicaron, que la web, "35 Webs.com", había seleccionado a este blog, como uno de las 35 mejores webs o blogs de senderismo. Tomando en cuenta, que entre ellas está Corredor de montaña o Desnivel entre otras, me ha llenado de satisfacción y me ha dado de nuevo un empujón para seguir compartiendo con todo aquel que se acerque a esta ventana, mis aventuras y desventuras, mis sensaciones y emociones que semana tras semana me da más que me quita la naturaleza, la montaña y sus senderos.
Como siempre he dicho, este blog no es una guía de senderos y nunca lo ha pretendido, no da detalles concretos de kilómetros, desniveles, tiempo etc, más bien es un blog de compartir como vivo el sendero, con mis anécdotas, mis fotos y emociones.
Gracias a todos, los que me seguís desde hace tiempo, a los que de vez en cuando os asomáis y a los que de alguna forma entráis curioseando por aquí. Gracias a vosotros, seguiremos participando, el estar nominado en alguna revista o en la selección de una web en la categoría de senderos siempre será un aliciente más para compartirlo.

miércoles, 11 de julio de 2012

LUCERO O RASPÓN DE LOS MORISCOS

 Hemos hecho varias rutas y ascensiones en el Parque Natural  Sierras de Alhama, Tejeda y Almijara, y en todas ellas por su porte, su forma piramidal y su aire alpino, siempre ha destacado este Pico, El Lucero o El Raspón de los Moriscos.
Uno que tiene ya algunos años y muchas cimas y senderos, decide subir a esta maravilla natural que nos ofrece estos lugares. Hay varias opciones para ascender, pero como antes comentaba, yo cada vez busco la más cómoda y adecuada para estos huesos desgastados, pero no aún mohosos. 
 La idea fue llegar a la Resinera de Fornes y desde allí tomar la pista que nos dejará hasta el principio del itinerario. Un puentecillo, sobre un arroyo seco en esta época del año, nos da la bienvenida a un sendero que de una forma cómoda y atractiva, nos dejará en lo más alto de lo que parece un difícil ascenso.


 Por la falda del cerro “Rajas Negras”, el camino nos va mostrado un paisaje meteorizado, un contraste de grises escarpados, lugar donde la imaginación de un niño seguro encontraría aventura de otros lugares del mundo e incluso de otros planetas.





 Cuando llegamos al Collado de los Tropezones,  nos sorprenden algunos pinos dispersos en el lugar cuya mediatriz será el sendero indicando hacia nuestra cima, que resurge al otro lado, los dos hermanos El lucero y El lucero chico.


 En el siguiente collado en el de la Perdiz, nos encontramos con el mar, estamos jugando con las zonas limítrofes entre Granada y Málaga, y aunque hay un poco de neblina, el mar se perfila en la costa dejándose ver de una forma tímida.


 Otra sorpresa, los abruptos barrancos como el del Higuerón, nos sorprende por su profundidad así como el manto verde que cubre toda la zona.
Aquí comienza la parte más complicada del ascenso, un sendero en zigzag, que desde abajo parece pintado e imposible que esté marcado en esta montaña, pero aunque con importantes voladeros en algunos tramos, fácil de subir.




 Los restos de un antiguo refugio o cuartel de vigilancia de la Guardia Civil, en lo más alto, de la época, donde los llamados Hombres del Monte, que no eran sino los últimos “maquis” resistentes a terminar vencidos en la Guerra Civil, se deja ver cada vez más claro, hasta que hacemos cumbre.




 Allá en el universo de estas montañas, esta su Lucero y nosotros sobre él, mirando hacia todos los lados, ya que desde aquí todo es perceptible.

 Bajamos por aquel sendero tal como subimos, pero con un pellizco en el estómago, un mal paso con las piedrecillas suelas y dejamos de ser visitantes para tomar parte del paisaje, pero ahora no toca, ahora toca volver hasta aquel puentecillo que nos daba la bienvenida.



 Allí en el punto de inicio, para despedir el día, una sorpresa, una manada de caballos pastando libremente por el monte, pero lo que más nos sorprendió, fue los potrillos, los cuales llevaban poco tiempo en este mundo, casi no podían sostenerse sobre sus patas, un gran colofón de jornada.