jueves, 29 de marzo de 2012

EL MIRAMUNDOS

 He subido varias veces al Pico Mágina, techo de la provincia de Jaén, dejándonos siempre a un lado al Miramundos, otra cima que con sus 2077 m. no tiene nada que envidiar a otras cumbres de su entorno, todo lo contrario.

 Nosotros comenzamos la subida por la Cañada de las Cruces. El trayecto es el mismo del Pico Mágina, hasta ascender un poco más arriba del Collado del Puerto.


 Nos sorprenden algunos detalles que hemos observado en esta ascensión: Uno lo rápido que ha desaparecido casi el total de la nieve de este invierno que hasta hace unos días cubría estas cumbres, quedando sólo más cantidad, por su umbría y vegetación, en la Cuerda del Milagro y Loma de los Bolos, y el otro, el verdor pálido, casi pardo de las grandes alfombras de sabinas rastreras que nacen en este lugar, que en otros años toma en estas fechas un color verde intenso, no tan pobre y apagado como estos días.
A unos 400 metros del Collado del Puerto, dejaremos el sendero hacia el Mágina, siendo ahora nuevo todo el tramo de ruta para nosotros.

 En un esfuerzo llegaremos en zigzag hasta la cuerda del Miramundos, y allá al final de ésta, en lo más alto, se encuentra el famoso refugio Miramundos a 2.077 m.

 Las vistas son impresionantes; el mismo nombre de la cumbre describe el placer de nuestra visión sobre el abismo del mundo. Respecto al Refugio, parece ser que estaba casi en ruinas, y así lo expresa un cartel indicativo de precaución de la Junta de Andalucía, pero tengo que dar las gracias y la enhorabuena, al Club de Montaña y Senderismo Miramundos, por el buen mantenimiento de este refugio y me consta que por la lucha por su total rehabilitación a través del ayuntamiento de Huelma y la Dirección del Parque Natural de Sierra Mágina.

 Esta asociación, deja en el refugio un Anuario de Visitantes, donde todo aquel que asciende a tan bello lugar, deja sus impresiones y firma, cambiándolo por otro nuevo cada año; nosotros claro está dejamos la nuestra.





 Después de comer en buena compañía de dos montañeros con amistades comunes (el mundo es un pañuelo), estuvimos tentados de subir al Mágina por un pequeño sendero que aristea desde aquí, pero desestimamos el ofrecimiento, ya que la pasada semana forzamos la máquina y para la siguiente sabíamos que nos esperaba una fuerte y larga ruta, nos separamos de nuestros nuevos amigos, descendiendo tranquilamente, disfrutando del sendero y los paisaje de descenso hasta la Cañada de las Cruces, lugar donde dejamos el coche.



viernes, 23 de marzo de 2012

SANTUARIO DE LA VIRGEN DE LA CABEZA (RUTA DEL PEREGRINO)

 Cuenta la tradición que en una noche del mes de agosto de 1.227, un pastor de Colomera (Granada) encontró una imagen de la Virgen de la Cabeza en pleno corazón de Sierra Morena, en el término municipal de Andujar (Jaén). En aquel lugar primero se construyó una ermita y más tarde un santuario, siendo éste lugar de peregrinación y devoción de miles de personas de todo el mundo. El día grande de esta imagen, es el último domingo de abril, celebrando la romería más antigua de España y una de las más multitudinarias.
 Desde que tengo uso de razón, este lugar de Sierra Morena ha estado presente en mi vida, una o dos veces al año, ya que mi familia ha sido muy devota a esta imagen. Ahora con el paso de los años y otras convicciones, llevaba mucho tiempo sin subir a este hermoso lugar y que mejor por la Ruta del Peregrino, andando como Dios manda.
Comenzamos en la Ermita de San Ginés, a pocos kilómetros de Andujar. La mayoría de los peregrinos comienzan desde Andujar pero tengamos en cuenta que al llegar al Santuario, hay alguien que los recoge, o han dejado previamente allí un vehículo. Nosotros tenemos que hacer ida y vuelta y bastante tendremos con los 10 kilómetros que nos separa de San Gines al Cabezo, mas otro tanto de vuelta.
 Comenzamos descendiendo por un carril hasta el Arroyo del Gallo (lugar de bautizo de nuevos peregrinos, pero indispensable que el arroyo lleve agua, no era este el caso) donde existe un monumento a las carretas.
 Al llegar al Cortijo de Ruidera, nos desviaremos del carril por un sendero que nos dejará en la puerta de entrada del Coto Nacional de Caza de “Lugar Nuevo”, donde comienza el Parque Natural Sierra de Andujar.
Este sendero nos llevará hasta el Balconcillo, mirador donde se encuentra el monumento al Peregrino; aquí divisaremos por primera vez en toda la ruta al Santuario. 


 A partir de aquí comenzaremos a descender bruscamente hacia el Valle del Jándula, primero por la cuesta Don León, después la temida cuesta del Madroño (temida claro está para volver que se hace dura), pasando por la fuente del mismo nombre que la cuesta.




 Terminados los descensos, llegaremos a una zona adehesada. Allí como curiosidad encontraremos un viaducto, llamado del Tren Fantasma. Éste fue construido a principios del siglo XX con la intención de crear un acceso alternativo al paso de Despeñaperros, para unir Andalucía con la Meseta Castellana, pero las obras quedaron paralizadas y por allí nunca pasó, tren alguno.



 Llegamos al Puente Viejo o Puente de la Virgen; lugar de reunión de peregrinos y carretas. Aquí tomaremos de nuevo el sendero, hacia el arroyo del Membrillero que cruzaremos por un pequeño puente de madera.




 Comenzamos la subida al Cerro del Cabezo. Ahora el Santuario, se ve bastante más próximo y asequible. Cada tramo de cuesta lleva un nombre diferente, cuesta de Las Lastras, Cuesta de los Caracolillos.En este lugar el sendero comienza a estar adoquinado de piedra en algunos tramos.




 Una vez en el paraje de la Umbría de los Ruiseñores, el ascenso se suaviza y nos daremos cuenta que estamos a los pies del Santuario.
 Como en mis recuerdos de infancia, sigue estando los tenderetes de venta de toda clase de recuerdos, juguetes, siendo típico el pito o silbato de barro y las medallas marianas.
 Al cruzar el arco, comenzamos la subida por La Calzada hasta llegar emocionados al Santuario de la Virgen de la Cabeza, llamada cariñosamente, La Morenita de Sierra Morena.






 La vuelta la hicimos con bastante ánimo, cruzándonos con caballistas, haciendo el camino, y pienso yo en voz alta- “¿Quién hace el peregrinaje, el jinete o el caballo?”





 Tras subir la dura cuesta del Madroño, nos acercamos por un senderillo hasta una pequeña laguna que se forma, donde había unos patos salvajes que asustamos con nuestra presencia.

 Al final, San Gines, la ermita del comienzo de nuestra ruta, donde satisfechos recopilábamos cada momento del camino.