jueves, 22 de diciembre de 2011

EL EMPEDRAÍLLO

 Este sendero, está marcado por momentos lejanos de la historia de España y en esta ocasión, la niebla le daba un alo emocionante; era como si entre tinieblas algunos de los personajes susurraran desde el más allá a los montes, a los árboles, a los caminantes…
 El sendero parte de Miranda del Rey, adentrándose por las “Suertes de Miranda”, lugar donde predominan las encinas y los pinos piñoneros.
 Un poco más adelante, siempre acompañados por el arroyo del Hornillo, también veremos algunos ejemplares de enebros y alcornoques.


 La ascensión es suave y fácil, y a medio camino encontramos un desvío hacia el Cortijo del Hornillo, como está muy cerca de nuestro camino, lo tomamos y nos deleitamos con los restos del Cortijo. Con las inmediaciones de este paraje, sin duda los lugareños sabían ubicar sus aposentos.


 Una vez de nuevo en el camino, dirección al Puerto del Rey, cogeremos otro desvío, que no es tal, ya que lo que haremos será seguir por el antiguo, hoy preservado por tratarse de los restos de una calzada empedrada que en algunos lugares la ubican en la historia como de la Época Romana, en otros de la Edad Media , hoy se ha convertido en un lugar anecdótico en pleno Parque Natural de Despeñaperros en Sierra Morena, donde los caminantes pasamos pensando en todas las historias de todo aquel que ha ido gastando cada piedra de este camino.


 Normalmente cuando volvemos a encontrarnos con la pista principal, las indicaciones del sendero, te invitan a descender por la moderna pista, pero nosotros que conocemos algo de la zona, no quisimos hacerlo antes de visitar la Pantaneta del Rey, lugar donde la fauna de la zona es abundante y el lugar una maravilla.
Otra vez la niebla marcó la magia sobre el agua de la pantaneta, haciendo jugar a la imaginación con cuentos e historias de hadas y aventuras.


 Volvemos un poco por nuestros pasos y continuamos la marcha del sendero, en esta ocasión entre encinas y madroños, de los que pudimos hacer degustación, con moderación claro. Nuestro próximo destino, El salto del Fraile. Cuando el arroyo del Rey lleva agua, podemos observar una bonita cascada con un salto de agua considerable, pero este no era el caso de estos días, en que el arroyo está retenido en la pantaneta y ésta aún, no se ha llenado. He intentado buscar fotografías  del salto, pero no tienen buena calidad, no obstante os podéis hacer la idea.




 Por último nos dirigiremos hacia la Mesa del Rey, aquí cambia la vegetación otra vez, con pequeños pinos de repoblación y bajo ellos una gran masa de jaras pringosa que en primavera el blanco tapiza el verdor de esta zona.


 La Mesa del Rey, es otro lugar con historia. Ahora nos trasladaremos a la batalla de las Navas de Tolosa, una batalla que cambió la historia de España. Aquí en este lugar donde nos encontramos, las tropas cristianas acamparon  antes de la denominada Cruzada por el Papa Inocencio III, cuyo coordinador y estratega Alfonso VIII de Castilla llevó para ello a buen puerto venciendo en tan memorable batalla.

 El sendero por último irá descendiendo hasta nuestro lugar de origen, dando vista a la pedanía de Miranda del Rey desde comenzamos la marcha.

lunes, 12 de diciembre de 2011

CANAL DE LA ESPARTERA-LOS ARENALES DEL TREVENQUE

 Este recorrido nos adentrará en el área dolomítica más espectacular de Sierra Nevada.


El sendero parte del Collado Sevilla, e irá descendiendo lentamente en paralelo con el Canal  de la Espartera, buscando el río Dílar.






Es impresionante todo el paisaje que nos rodea: el río Dílar de aguas frías y caudalosas en la parte más baja de este lienzo, los escarpados Alayos en un lado, el Trevenque al otro y las grandes cimas nevadas al fondo, dejando atrás la Boca de la Pescá.








Una vez coincidamos con el canal, habremos llegado a la altura del río y aquí estará la toma de agua de este canal.Desde aquí comenzaremos el pronunciado ascenso hasta el Refugio Rosales, un lugar con unas magnificas vistas donde aprovecharemos para tomar un bocado.





Tras reponer fuerzas, un poco más arriba, dejaremos la pista para volver a tomar el Sendero por el Barranco de Aguas Blanquillas.




Ahora el paisaje cambia radical, estamos en los Arenales del Trevenque, más paisaje lunar que terráqueo.



Los ambientes periglaciares de estas zonas, junto a los agentes atmosféricos, procesaron la desintegración de la roca triturando la roca dolomítica en pequeños fragmentos dando origen a la grava o arena que por la gravedad se va deslizando por las laderas.




Ya por último, el sendero toma un descenso pronunciado, dejando atrás al rey de la media montaña de Sierra Nevada; el Trevenque de 2.079 m. en cuyos arenales nos deslizamos hasta el final y comienzo de esta preciosa ruta.