domingo, 15 de mayo de 2011

Mata Bejid-Castillo de Mata-Bejid-Puerto de la Mata.

Tras mucho tiempo, volvemos a hacer ruta desde Mata Bejid. En esta ocasión, tomaremos la pista que tras un par de kilómetros entre olivos serranos, avistaremos el castillo de Mata Bejid.

Tras respirar unos momentos de historia, en los que cristianos y musulmanes tomaban posesión de la zona alternativamente, siempre con sus disputas conquistadoras y como gran testigo excepcional, el Almadén que con sus 2.078 m de altitud, forma parte de este paisaje idílico.

Seguimos por estos montes adehesados, pasando por la zona de Los Prados, donde el color verde da honor a su nombre.



Allá, en la otra vertiente de nuestra andanza, la Piedra de Jaén de 2.178 m de altitud, montaña de neveros históricos y de atractivas emociones montañeras, nos vigilará expectante durante todo nuestro recorrido.


Seguiremos ascendiendo, hasta coronar el Puerto de la Mata,  a 1.737 m, a los pies del Almadén. Aquí tomaremos vistas de la otra vertiente de este maravilloso Parque Natural de Sierra Mágina, pero sólo nos pararemos para observarlas y tras un descanso merecido, retomamos nuestros pasos de vuelta, por el mismo camino, lleno de historia de un ayer cercano, dónde neveros y arrieros transitaban estos parajes e historias más lejanas en las que aquellos colonizadores y colonizados de la edad media, sobrevivían entre estas maravillosas sierras.


domingo, 1 de mayo de 2011

La Maroma

Hablar de la Maroma, es citar una de las cimas emblemáticas de Andalucía. Techo de la provincia de Málaga con sus 2.069 m de altitud, se convierte en un lugar ansiado por el montañero, fruto de esto se entiende, lo muy transitado de este duro y bello sendero.
Nosotros decidimos la subida por la cara norte, desde área recreativa El Robledal en la provincia de Granada (parece ser que la mayoría de los viandantes también).

El Robledal, que como su topónimo indica, el roble, fructifica por sus alrededores entre una gran variedad de especies arbóreas, ya que este lugar parece más un jardín botánico que otra cosa.
La subida con una pendiente suave, nos da ánimo, parece que los más de mil metros de desnivel que nos espera, no nos harán sufrir mucho…!qué ingenuos!
Más o menos en solitario, hasta llegar al la zona del Contadero a unos 1500 m, lugar donde el sendero se estrecha y parece ser que los pastores del lugar, aprovechaban las circunstancias físicas para contar al rebaño. A partir de aquí, la subida se hace dura, bueno bastante más dura.

Un descansillo en un panel ilustrativo de las sierras y del Valle del Temple, hace que nos encontremos con dos grupos. Uno viene de Vélez Málaga, por el que me quito el sombrero, ya que son gente mayor, que durante toda su vida miraban hacia los más alto de sus sierras y allí  año tras año, la Maroma les esperaba. Así que decidieron acompañados de unos guías fabulosos de la Diputación de Málaga, alcanzar una cumbre amiga, gente que sin ser montañeros, ni senderistas y con una edad bastante avanzada querían llegar a la cima.
Allí también conocimos a otro grupo, amantes de la naturaleza, tanto que la estudian y quieren dedicar su vida a ella con sus estudios, un grupo cosmopolita, que les une el lugar de estudios, mi Sierra de Cazorla, ya que estudian en el Centro de Capacitación y Experimentación Forestal de Cazorla.



Otro empujoncito más y llegamos a un pequeño prado llamado Tacita de Plata, dejándonos atrás ejemplares de Tejos, que dan nombre a todas estas Sierra y a este Parque Natural, así como el nombre real de esta montaña, Tejeda, aunque se le conozca por la Maroma. Aquí en este lugar nos dejaremos al grupo de esa edad de plata tan valiente, aunque los volveremos a ver en la cima.

Seguiremos subiendo hasta llegar al llamado Salto del Caballo, a unos 1.860 m, lugar espectacular, donde a un lado y otro nos sorprenderá por sus cuadros paisajísticos tan bien pintados por la mejor artista que conozco, la Madre Naturaleza. Desde Sierra Nevada, majestuosa y blanquecina a nuestras espaldas, hasta una Costa del Sol, soñolienta tras las brumas frente a nosotros.



Último empujón a nuestras piernas, y cima, pasando por precipicios que reprimen el pensamiento por si pesa y nos desequilibramos, hasta llegar al punto más alto ya en la Provincia  malagueña, La Maroma (2.069 m) llamada así popularmente, debido a la utilización por parte de los neveros de una gran soga o maroma con la que descendían a una sima cercana a la cumbre para abastecerse de nieve y hielo y poder comercializarla.
Un gran monolito con alguna inscripción simbólica y dedicada a gentes que faltan y amantes de la montaña, nos confirma que hemos hecho cumbre.

Fotos de rigor, que nos hace nuestra amiga Raquel, estudiante del grupo de capacitación que nos acompañó en buen tramo del trayecto, y poco a poco muchas gentes más irán llegando, como nuestros amigos de Vélez y otros muchos más dándole un colorido especial a la cima.



Bajamos con la satisfacción de haber hecho otro techo de Andalucía, otros paisajes y muchos amigos.