POSICIONES DEL VELETA-LAGUNA DE LAS YEGUAS-LAGUNILLOS DE LA VIRGEN

“Yo no sabía aún cómo se llamaba los lagos, las montañas y los arroyos de mi tierra natal, pero contemplaba ya ensimismado la superficie de las aguas, de un color azul verdoso donde reverberaba a trechos un rayo tembloroso de sol. Las montañas se extendían como una majestuosa corona en torno al lago, con nieve en sus cumbres, arroyos deslizándose entre los peñascales y formando pequeñas cascadas, y prados verdes, ligeramente ondulados…” 
 Hermann Hesse (Peter Camenzind)
Aprovechando que la estación de ski, abre en verano parte de sus instalaciones de telecabinas y remontes gracias al programa de actividades de CETURSA, Sierra Nevada Verano, decidimos darnos un paseíto, sobrevolando parte de la Sierra,  con un saltito de más de 500 metros de desnivel.
La verdad que en pleno mes estival de Julio, dejando casi 40º en origen y una hora y media más tarde, a un poco más de 3.000 m, no superar los 10º es todo un placer.
El remonte nos deja cerca de las Posiciones del Veleta, llamado así por haber sido una zona estratégica en nuestra negra historia de la guerra civil.
La primera idea era la de subir al pico Veleta. Un paseo que en una hora, gracias a nuestra pequeña “trampa”, nos dejaría en los 3.396 m pero que una gran prueba ciclista, nos invitó a desistir en nuestro empeño.
Ya que estábamos por allí, nos acercamos hasta los “Corrales del Veleta”, el último glacial de Sierra Nevada que resistió con sus hielos perpetuos hasta principios del pasado siglo XX. Todo un espectáculo el tener a esos gigantes ante nuestras miradas, Mulhacén, el más alto de la península ibérica y segundo más alto de España tras el Teide, el Alcazaba, piramidal y señorial, los Machos, el Veleta y abajo el mundo.
Nos volvimos otra vez al telesilla, ya que desde allí, salía una ruta que nos acercaría hasta la preciosa Laguna de las Yeguas.


Una vez en la Laguna, no nos conformamos, así que decidimos subir otra vez, ahora hacia los Tajos de la Virgen, nuestro destino, Los Lagunillos de la Virgen.

El deshielo y el estancamiento de sus aguas en la nieve, deja unas estampas de bellos colores y dibujos inigualables, formando estos lagunillos.
   
Un día de “trampa” montañera, que terminó siendo una gran ruta, divertida ya que tuvimos que atravesar grandes neveros a esta altura del verano y fresquita, muy fresquita.

“Quiero llorar diciendo mi nombre,
rosa, niño y abeto a la orilla de este lago,
para decir mi verdad de hombre de sangre
matando en mí la burla y la sugestión del vocablo.” 
Federico García Lorca (Poeta en Nueva York)

El Senderista Loco

Comentarios

  1. Espectaculares imagenes Miguel, mis felicitaciones
    gracias por compartir.
    te deseo una feliz semana.

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  2. MAJESTUOSO!!!! LA PRIMERA FOTO PARECE UN ESPEJO Y LAS QUE TIENEN NIEVE LA PERFECCIÓN

    QUE SABIA ES LA NATURALEZA

    SALUDOS

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