sábado, 30 de enero de 2010

RINCONADA DE LOS ACEBUCHES


La nevada de días anteriores en  toda la provincia de Jaén, aconsejaba no hacer grandes desplazamientos con los vehículos, pues las carreteras no estaban muy circulables. Así que decidimos hacer una senda cercana, en la Sierra Sur, la llamada Senda de la Rinconada de los Acebuches.

Esta ruta comienza en el barranco de la Tinaja o Estoril, lugar donde Juan Eslava Galán, sitúa una de las zonas mágica de Andalucía: “en el barranco de la Tinaja, la cueva de Los Soles, con grabados prehistóricos representando una Venus -de nuevo una diosa de la fertilidad-rodeada de soles.” Estos grabados llamados petroglifos, están en la actualidad abandonados a la suerte del hombre y su incultura. El abrigo donde se encuentra sirve de corral para guardar el ganado de la zona, donde la cerca está compuesta de somieres antiguos de camas y el humo de fuegos para calentarse los pastores, tiznan estas maravillas de nuestros antepasados.

Un poco más arriba saliendo del barranco, hay otro vestigio del pasado: el Castillo de Otiñar. Pequeña fortaleza situada estratégicamente, en el antiguo camino desde Jaén hacia Granada.

Seguimos tomando altura y nuestra pista se convierte en senda que normalmente está bien marcada, pero que la abundante capa de nieve de días anteriores, se ve diseminada, dificultándonos la marcha.

Una vez casi en lo alto del Puerto de la Senda, el cielo, nos sorprendió con unos copos de nieve que poco a poco se convirtió en una fuerte nevada.

Decidimos tomar una senda atajo, que rápidamente desciende hacia la carretera del Pantano del Quiebrajano con la intención de agilizar la vuelta a los vehículos.

Ya por la carretera, la nieve se iba adueñando de ésta, palideciendo poco a poco hasta blanquear, el grisáceo del asfalto y confundirlo con el paisaje autóctono invernal.

Llegamos a tiempo de volver sin dificultad a Jaén aunque unas horas más tarde, quedarían cortadas todas estas carreteras.

 

domingo, 17 de enero de 2010

SIERRA DE LAS VILLAS , UN GRAN RECITAL DEL AGUA


Dentro del Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas, la parte que pertenece a las Villas, es una de las menos visitadas y no está exenta de un gran encanto.

Uno de estas maravillas paisajísticas que visten a esta zona de la Sierra, es la gran cantidad de cascadas que hay en unos pocos kilómetros, algunas tan impresionantes como la Cascada de la Osera o el Chorrogil.

Nosotros este día, decidimos hacer una pequeña ruta, que como viene siendo habitual, la caza por un lado y el mal estado de los senderos por la abundante agua caída en días anteriores, no hace cambiar los planes previstos.

Como último y gran recurso decidimos visitar algunas de las cascadas que en esta época de lluvia están esplendorosas y rebosantes de agua.

Ya en pleno trayecto, en la carretera que asciende al Pantano del Aguascebas, paramos y pudimos contemplar a lo lejos, la bonita Cascada de Piedra Palomera.

La primera que decidimos visitar un poco más de cerca fue la Cascada del Arroyo de la Zarza, dejándonos caer por el Molino de la Parra (antiguo molino en el Río Aguascebas Grande).Al no poder cruzar el río, no contentamos con divisar la caída al vacío del agua desde un collado próximo, pudiendo divisar otra torrentera hacia el río, en la parte derecha del cañón, bastante impresionante.

Volvimos por nuestros pasos, y en vehículo, ascendimos hasta el Arroyo del Raso de la Honguera, junto al área recreativa de la Cueva del Peinero, dónde hay otra bonita cascada aunque con menos altura.

Más tarde subimos a Navazalto, un pico situado en una zona estratégica, desde donde se divisa gran parte de estas Sierras, el embalse del Aguscebas, las Cascadas a lo lejos del Chorrogil y bastante más cerca la impresionante Osera.

La Cascada de la Osera, es todo un espectáculo natural, el cual fue acompañado con la danza en el aire la colonia de buitres leonados que habitan en este lugar.

La última visita de grandes saltos de agua, fue la del Chorrogil, tan impresionante como las anteriores por su belleza.

EL VÍDEO


viernes, 1 de enero de 2010

PICO AHÍLLOS


El Pico Ahíllos o Ahíllo (1.451 m), es una atalaya piramidal en las inmediaciones de Alcaudete, en la Sierra Sur de Jaén.

"De todas las leyendas de Alcaudete hay una que está arraigada entre su población. Es la que se refiere a los fantásticos tesoros que encierra la Sierra Ahíllos y que fueron escondidos por moros en lugares seguros, quedando sepultados y olvidados para siempre. La frase "Sierra Ahíllos, quien te pillara, que oro y plata yo sacara",es bien expresiva del sentir popular."(http://www.amigosdealcaudete.com/)

Para acceder a su cumbre, tomamos la carretera que une a esta localidad con la pedanía de las Casillas de Martos.

La ruta comienza por un carril ancho acompañado de monte bajo, el cual irá empequeñeciendo por el pino de repoblación que encontraremos conforme tomamos altura.

La subida nos va dando muestras del maravilloso paisaje que nos encontraremos en lo más alto del pico ya que la situación de esta montaña al suroeste de la provincia de Jaén, nos invita a divisar, muchas de las sierras emblemáticas de esta zona de Andalucía.

Una vez que dejamos el carril principal, tomamos una pista forestal que nos conducirá hasta una caseta de fogueros, situada estratégicamente hacia toda la zona más montañosa de la Sierra Sur.

Desde la caseta, nace un sendero, ahora arreglado en obra, ya que este primeramente conduce a un collado, desde donde los amantes del vuelo libre pueden despegar fácilmente.

A partir de este collado, el sendero y el terreno se hace mucho más abrupto, dificultando la subida que a veces, tiene que ser ayudada con las manos, trepando hasta el punto geodésico.

Desde lo más alto de esta bella montaña, podremos divisar multitud de parajes de la provincia de Jaén: La Campiña, Sierra Morena a lo lejos, Los altos picos de Sierra Mágina, el gran bloque de la Sierra Sur e incluso la Sierra de Cazorla.

De la provincia de Granada, tendremos como suspendida en el cielo, al techo de la península ibérica, con una Sierra Nevada espectacular.

Y  la provincia de Córdoba, se nos presenta con gran parte de la Sierra Súbbetica cordobesa.

La vuelta, la hicimos por el mismo camino, disfrutando de las vistas que anteriormente dejábamos en la subida.

Al terminar, hicimos una visita al pantano del Víboras, junto a la pedanía de las Casillas de Martos; una bella estampa más de esta maravillosa Sierra Sur de Jaén.

 

 EL VÍDEO